Carlos Bermudo.
El Santuario, Antioquia. 1962. Taxidermista y biólogo.

Por Carlos Bermudo

La palabra que da nombre a esta sección cuenta dos acepciones: la primera alude al oficio de un hombre que debía lidiar con bestias y fieras para entretenimiento público. Y la segunda, al género literario que resulta de aplicar las letras a la descripción y, en veces, creación de seres que pueden resultar monstruosos.
El primer significado de bestiario sugiere, él mismo, un ejemplo de los seres que podemos encontrar en el segundo tipo de bestiario. Veamos:
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Jaime Andrés Ramírez

"De tanto reñir y forcejear con las bestias, el habitual combatiente termina por asumir y ejercer varias propiedades de las fieras: apetito voraz, dureza y longitud de las uñas -manos y pies-, comportamiento abiertamente libidinoso, pediculosis, etcétera.
El propietario de las bestias deberá evitar, hasta donde sea posible, que el bestiario, extralimitándose groseramente en sus funciones, se aparee con las bestias. Frente a lo irremediable, el dueño deberá hacerse a los servicios de un nuevo bestiario que guarde sin pestañeo sus obligaciones y vigile los corrales entre los que se contará, por supuesto, el del anterior empleado."

Taxidermias fantásticas de la Edad Antigua o de cómo meter una mentira bibliográfica. Editorial Barataria. Montevideo, 1965.

En esta página usted podrá encontrar historias que involucran especímenes fantásticos, y conocer lo que resulta de aplicar un medio literario de otrora a presencias y criaturas de hoy.

Nuestra primera entrega no puede evitar una mención obligada al pequeño rey de las serpientes, mounstruo de letal mirada: el Basilisco. Borges y Guerrero en "El libro de los seres imaginarios"(Emecé. Buenos Aires, 1978) refieren las horrorosas mutaciones que históricamente ha sufrido el monarca de las serpientes -la Rabodeají incluida- y se valen de unos versos de Quevedo para presentarlo. Con ellos nos despedimos:

 

   
   

Si está vivo quien te vió,
Toda tu historia es mentira,
Pues si no murió, te ignora,
Y si murió no lo afirma.