Figo al Madrid

   
Looping the loop
   

Ilustró Verónica Velásquez


Escrito por:
Marden.
Corresponsal en España

 

  
Recientemente se concretó el traspaso del mediocampista y delantero (y hasta defensa) Luis Figo del Barcelona al Real Madrid. Ya no volveremos a ver con la camiseta azulgrana esa simetría en el regate igualmente exquisito y efectivo por la banda derecha como por la izquierda y tanto con la pierna diestra como con la ambidiestra. En el Barça se necesitarán varios futbolistas para cumplir las funciones que deja vacantes el astro portugués, pero es seguro que no tendrán la misma impredecibilidad, la misma elegancia ni la misma garra. Figo cambia, de un día para otro, de una temporada a la siguiente, su corazón culé por uno merengue, como si de cambiarse de guayos se tratara. En las fanaticadas las opiniones están divididas, hay madrilistas contentos por el nuevo fichaje y hay quienes siguen recordando las palabras de Figo en el ayuntamiento de Barcelona tras ganar la liga 98-99: "Madrid llorón, saluda al campeón", palabras que se encargó de sacar nuevamente a la luz pública el expresidente del Real Madrid Lorenzo Sanz, en las recientes elecciones de presidente, para tratar de parar la creciente convocatoria de socios que estaba haciendo su competidor y a la postre vencedor, Florentino Pérez, al anunciar el fichaje de Figo si salía elegido para presidir la casa blanca. Por Barcelona hay quienes pagarían lo que fuera por que Figo se quedara para siempre, y hay quienes lo tildan de traidor y no quieren verlo nunca más.
¿Por qué Figo le hace esto a los "blaugranas"? Se especula sobre cómo fue la negociación, si Figo lo sabía o fue su empresario quien se encargó de todo. Quizás Figo y su manejador no esperaban que Florentino Pérez ganara las elecciones y sólo querían presionar un poco a las directivas barcelonistas para que revisaran su contrato, sobre todo tras la gran Eurocopa que jugó. Después de todo las encuestas no parecían darle demasiadas oportunidades a Florentino Pérez ante un Lorenzo Sanz que exhibía orgulloso las dos Ligas de Campeones ganadas durante su administración. Sin embargo, desde un principio se sabía que el único que con seguridad saldría ganando de todo este enredo sería el propio Figo, ya fuera transferido al Madrid o a Italia, o ya se quedara en el Barcelona con un contrato renovado. Y así ha sido, la cartera de Figo y de su empresario engordará bastante más en las temporadas venideras, pero lo que a lo mejor ellos no han tenido en cuenta es el cambio en la admiración y aprecio que sentíamos muchos por Figo, ya no como futbolista sino como ese caballero dentro y fuera de las canchas que siempre creímos que era. Si Figo quería más dinero bien podía haberse ido a algún equipo grande de Italia, o de Inglaterra, incluso Japón o Estados Unidos donde seguramente cobraría muy bien, podía haberse ido a cualquier equipo del mundo, menos al Real Madrid. Eso no se le hace a ninguna hinchada del mundo. Pero Figo no es el primero en hacer algo así, precisamente un ex-compañero suyo, Luis Enrique, la hizo al contrario al pasar del Real Madrid al Barcelona, Manuel Asisclo Córdova pasó por Millonarios y Santa Fe, René por Nacional y Medellín, Oscar Córdoba por Cali y América. Son innumerables los ejemplos que podrían citarse en todo el mundo pero no es del caso, mejor es recordar aquellos ídolos de siempre que se dejaban la piel en el campo por defender sus colores; se extrañan los Ricardo Bochini gambetiando con el rojo de Independiente, Arnoldo Iguarán corriendo con el azul embajador, Hugo Orlando Gatti atajando para la banda xeneize de Boca, Carlos Ricaurte sudando el veeeeerde, Fernando Hierro defendiendo la merengue del Madrid…