I n t r o d u c c i ó n

   
CABLE A TIERRA
de Esther Fleisacher
     
 
Esther Fleisacher esta hoy en compañia de Rabodeaji, lo cual parecería una frase amable de ignorarse la naturaleza de esta venenosa coral: se come a sus pares e impares. Pero la poesía no permite más que unir: "El poeta es el que sorprende la relación oculta que existe entre las cosas más lejanas", como diría Huidobro.

Cable a tierra tiene tres partes, tres tonalidades que se complementan, no por alguna metafísica razón, sin por una razón tan trivial como la que esgrimía Hemingway para narrar: si una idea viene tras de otra, ponga un punto y dígala; si se le ocurrió enseguida es porque no deben estar separadas.

Esther Fleisacher, cuentista también, tiende el cable que une su poesía con su propia historia: dedicatorias a Huidobro, Emily Dickinson, Alfonsina Storni, Helí Ramírez, Elkin Restrepo, Álvaro Mutis. No todos son así, sólo los de la última parte, porque la historia de la poesía es también su propia historia, por eso Secreto Designio y Golpe de Palabras son las otras dos amarras que siembran en la nostalgia la "relación oculta" de lo que viene.

No queda más que agregar a estos doce poemas de Esther un Ars de Huidobro que acompañará el homenaje de nuestra invitada al poeta Chileno.

ARTE POÉTICA

Que el verso sea como una llave
Que abra mil puertas.
Una hoja cae; algo pasa volando;
Cuanto miren los ojos creado sea,
Y el alma del oyente quede temblando.

Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;
El adjetivo, cuando no da vida, mata.

Estamos en el ciclo de los nervios.
El musculo cuelga,
Como recuerdo, en los museos;
Mas no por eso tenemos menos fuerza:
El vigor verdadero
Reside en la cabeza.

Por qué cantáis la rosa, ¡oh Poetas!
Hacedla florecer en el poema;
Sólo para nosotros
Viven todas las cosas bajo el Sol.

El poeta es un pequeño Dios.