| El título de esta
recopilación de cuentos está redactado bajo
cierto concepto falso de lo que es el noroeste de África.
Bowles lo explica en uno de los relatos cuando se refiere
a la geografía de los lugares. "Cuentos de Marruecos"
sería tal vez un título más preciso,
pero dejaría de dar esa sensación intangible
de aquello que sugiere la palabra desierto. "Al viajar
por el desierto uno se siente como un prisionero en una celda
oscura, que espera algún día hallar algo de
color verde y alguna vez oler el aire húmedo",
escribió Darwin acosado por el tedio en las planicies
chilenas. En los cuentos de Bowles parece como si el exotismo
de los escenarios exigiera formas igualmente desconcertantes
para la expresión de sus habitantes. En Cuentos
del desierto hay muestras de sus primeros trabajos y de
otros posteriores, pero en todos se conserva esa relación
interior ente hombre y paisaje. " "Un episodio distante"
y "Delicada presa" son dos de sus primeros cuentos.
La publicación de aquel en el Partisian Review, en
1945, hizo que Paul Bowles pensara en escribir ficción
como una alternativa para descargar un poco su trabajo como
compositor. |
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Habló con una editorial
para ofrecer un volumen de cuentos de la misma especie, pero ellos
fueron enfáticos al explicar que sólo a un novelista
le comprarían un libro de cuentos.
Despachó los encargos de partituras pendientes y se marchó
a Marruecos a escribir una novela que fuera una versión larga
de Un episodio distante, cuyo título sería parecido
a una vieja canción: El cielo protector. A medida que escribía
la novela, Bowles continuó la recopilación de material
para sus cuentos. Algunos serían escritos en aquellos días,
como Delicada presa (1948), y otros postergados para más
tarde como "Allal" (1976) y "El tiempo de la amistad"
(1962). En ese orden aparecen para el lector en esta recopilación,
que cobra cierto sentido macabro debido al destino de los personajes
en los tres primeros. El tiempo de la amistad se convierte en un
oasis al que se llega después de haber atravesado por experiencias
tan fascinantes como crudas, al menos en lo que a mutilaciones se
refiere. En Un episodio distante, Allal y Delicada presa hay una
interesante forma de relación entre paisaje marroquí
y las historias que ocurren a sus habitantes; son cuentos donde
puede hallarse una manera del todo diferente para sentir el brillo
del cielo, la limpieza del aire, la variedad de los olores y aún
las experiencias alucinantes como la de Allal con el Kif. Así
como los elementos naturales llegan a tener características
extremas, como la temperatura calcinante en el día y el aire
gélido de la noche, los personajes pueden acercarse al abismo
de la mutilación o la tortura. En cambio, El tiempo de la
amistad presenta un encuentro lleno de sutileza e incluso de ternura
entre el Catolicismo y el Islam.
De una experiencia de Bowles
como músico investigador surgen otros dos cuentos de la
colección. "El Rif por la música" y "La
ruta" de Tassemsit cuentan la experiencia pionera y agotadora
de moverse con equipos de grabación y tramitar permisos
con la autoridades locales. Los músicos que bajan de las
montañas para interpretar sus raros instrumentos y la presencia
del los rituales en que se ejecuta su música recompensan
el esfuerzo de él y sus compañeros. Cuentos del
desierto incluye también un par de relatos, casi artículos,
de lo que es la geografía de Marruecos y lo que puede significar
cada uno de los elementos naturales en conexión con un
Islam apenas interpretado por los nativos bereberes. Estos son
"Bautismo de soledad" y "El África menor",
que junto a aquellos que son cuentos clásicos, y junto
a los otros que están entre el relato y la crónica,
terminan por tornar el desierto, que Darwin veía como una
paradójica cárcel, en un universo aparte donde cada
momento exige una mirada desde adentro.
CUENTOS DEL DESIERTO. Punto de lectura.
Julio del 2000. España.
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