Manual de civilidad para jovencitas (fragmentos)

En la casa

No orine en el peldaño más alto de la escalera con el propósito hacer cascadas.

Cuando utilice un banano para divertirse a solas o para hacer gozar a su dama de compañía, no regrese la fruta a la fuente sin antes limpiarla cuidadosamente.

Si usted ha vaciado subrepticiamente la mitad de una botella de champaña, no orine en su interior para completarla.

No sugiera al sirviente copular con un pollo cocido sin antes asegurarse, por sus propios medios, de la salud del caballero.

En la mesa

No produzca idas y venidas en su boca con un espárrago mientras mira lánguidamente al joven señor que pretende seducir.

No se valga de un par de mandarinas para añadirle cojones a un banano.

Si encuentra un cabello sospechoso en la sopa, no diga "¡chévere, un pelo del culo!"

Cuando sirvan bananos, no guarde el más grande en el bolsillo. Esto podría hacer sonreír a los señores y tal vez a las señoritas.

Juegos y recreos

Si usted y sus compañeras pretenden jugar a "muéstrame y te muestro", asegúrense previamente de que los mayores no están vigilando.

Procedan de la misma forma cuando jueguen a "la que orine más lejos", con mayor razón si han decidido que algunos jovencitos sirvan de jueces.

Nunca masturbe a un jovencito por la ventana de su habitación. Nadie sabe sobre quién puede caer el resultado.

Levantar la falda, sentarse sobre un bolo parado, hacerlo entrar donde usted sabe y huir con él sujetándolo con la fuerza de su "cascanueces", es uno de los ejercicios más indecentes y una niña bien educada no debe intentarlo, aun si lo ha visto ejecutar con mucho éxito.

Untarse la entrepierna de miel para dejarse lamer por un perrito es permitido en último extremo, pero es inútil devolverle el favor al bicho.

En el colegio

No dibuje en el tablero del salón las partes íntimas de la maestra, sobre todo si ella se las ha mostrado confidencialmente.

Después de masturbarse en el pupitre, no limpie su dedo húmedo en la cabellera de la vecina. Salvo que ésta no sea de su entero agrado.

Si encuentra más cómodo masturbarse en las duchas, pida simplemente permiso para salir: no entre en detalles sobre lo que va a hacer.

Si la suma de la tarea produce el número 69, no se ría a carcajadas como una pequeña imbécil.

En las lecciones de inglés del primer año, suelen encontrarse frases ingenuas como "Tengo un hermoso gatito. Tú tienes un gran botón. Ella ama las lenguas".
No se le ocurra sustituirlas por "I have a pretty little cunt. You have a big clito. She likes to be tongued".

Si una alumna mayor se burla de su puerilidad porque ella tiene vellos y usted es lisa como la mano, no la llame 'oso peludo', 'Absalón', ni 'mujer barbuda'. Mejor aprenda de este pequeño enojo y recuerde ser modesta cuando tenga el montón tupido.

Regalos

Si usted le ofrece un portaplumas grueso a una joven inocente, enséñele cómo usarlo o, de lo contrario, podría ser un regalo perdido y malgastado.

Si un amigo le regala un anillo, póngaselo en el dedo con el que alivia voluptuosamente sus soledades. Es una delicada atención.

En el baile

Si se excita mientras baila, dígalo en voz baja, no lo grite.

El bailarín que resguarda su pene en vuestra mano supone que esta galantería es confidencial. No llame a todo el mundo para mostrarle lo que atrapó.

Si un caballero, detrás de un mueble, se descarga en vuestra mano, es mejor chuparse los dedos que pedir una servilleta.

De visita

Si se ha masturbado en el ascensor, póngase los guantes antes de entrar a la casa que pretende visitar.

En los Campos Elíseos

No compre una baguette para plantársela en el coño frente a todo el mundo. Hágalo en la cálida privacidad de su casa.

No asista a los orinales para observar a los caballeros mientras hacen pipí.

Si en el atajo de un sendero un viejo sátiro le muestra el miembro, no se sienta de ninguna manera obligada a enseñarle su partecita como respuesta cortés.

De viaje, en el hotel

Si ha pasado la media noche, no moleste al personal de servicio del hotel solicitando un banano. A esa hora pida una vela.

No pregunte en la dirección si la mucama sabe hacer la minette. Interróguela usted misma.

Deberes para con el prójimo

Debe estar completamente convencida de esta verdad: todas las personas, sin importar el sexo o la edad, albergan secretamente la esperanza de que usted les chupe el sexo, pero la mayoría no se atreverá a manifestarlo.

Según lo anterior respetemos la hipocresía humana, también conocida como virtud, y no digamos nunca a un caballero frente a un grupo de personas: "Muéstrame el pito y te muestro la grieta". Ciertamente él no enseñará su pito.

Deberes para con Dios

Todas las noches, antes de masturbarte, haz de rodillas tu oración.

Admira la extraordinaria bondad de Dios que ha dado a cada niña su coño para clavar allí todos los penes del mundo y que, para multiplicar los placeres, te permite remplazar el pene por la lengua, la lengua por el dedo, el coño por el culo, el culo por la boca.

Demos gracias al señor por haber creado las zanahorias para las niñas, los bananos para las jovencitas, las berenjenas para las damas y las remolachas para las más maduras.

No diga… diga…

No diga: "Mi coño".
Diga: "Mi corazón".

No diga: "Quiero follar".
Diga: "Estoy nerviosa".

No diga: "Vengo de gozar como una loca".
Diga: "Estoy un poco fatigada".

No diga: "Cuándo tendré pelos"
Diga: "Cuándo creceré"

No diga: "Prefiero la lengua al pene"
Diga: "Solamente me gustan los placeres delicados"

 


 

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